
"La lectura de Anabákoros abre senderos difíciles y nuevos, y una manera diferente de hacer literatura, de explorar la profundidad de una época que se estrella en la superficie y cree que la palabra "light" es un dogma indeclinable y sempiterno. No es así. Este título demuestra que no es así. En este libro se constata un espesor difíicil y disfrutable. Y esas dos palabras, difícil y disfrutable, forman una sola sustancia que reinvindica el sentido del misterio" .
Rafael Courtoisie
Diario EL PUEBLO, 12 de octubre de 2003.