Diario El País

 

LOS HOMBRES DEL FUEGO

 

Por Hugo García Robles

No obstante su primordial condición de poeta, no es inusual que Leonardo Garet aborde la narrativa. Insiste ahora con este nuevo volumen de cuentos que, como el anterior, titulado Los hombres del agua, reitera una intención de realismo mágico, de fantasía que linda a veces con lo fantástico sin más. Sin embargo, el común denominador de estos cuentos es su atadura con lo real, como si el autor no deseara romper del todo el lazo que justifica sus invenciones como trasgresiones ilusorias de un entorno verosímil.

Los hombres del fuego comprende quince cuentos divididos en tres secciones que, sin ninguna titulación que las identifique, agrupan los textos. La primera sección ampara nueve cuentos, el conjunto más numeroso, ya que los dos restantes comparten tres cuentos cada uno. Pero lo más notable de la primera sección es la constitución de un ciclo cerrado, homogéneo, que acerca cada uno de los textos entre sí, en una común definición. No solo porque algunos de los personajes reaparecen como miembros de una saga, sino porque los cuentos crean un ámbito compartido que funciona como una invención que tiene mucho de mitológica y mágica. El Talado es el nombre del extraño pueblo donde los personajes de los primeros nueve cuentos viven sus peripecias. Se reconocen como herederos de unos orígenes remotos y disponen de un texto sagrado que llaman "El Libro". Este es una refundición de una serie de copias de un papiro lejano y fundacional, que se pulveriza ante los ojos de los quince testigos que escuchaban a Antonio en la casa de Gaspar, explicando los ancestros y sus extraños dibujos. Todo este primer tramo del libro funciona espléndidamente como una cosmogonía o reseña arqueológica sugerente y misteriosa. Una mitología imaginaria respalda el contexto de los cuentos así vinculados y hace bien el prologuista Elbio Rodríguez Barilari en subrayar la dosis de invención mítica que contienen.

El otro aspecto a rescatar es el valor del lenguaje, la precisión aliada a la capacidad de dejar entrever que todo lo dicho no es la totalidad y que detrás de las anécdotas que construyen cada cuento existe un plus no explicitado. Por esta vía, la poesía se hace presente: Garet sabe valerse de las palabras con virtualidad plástica que las trasciende de sí mismas al contexto. Y en ese contexto, que es el del entramado de sus cuentos, brota una criatura literaria singular.

Los dos tramos finales del volumen no guardan esta relación con la unidad temática del comienzo, pero conservan el mismo estilo sugerente y la misma calidad de escritura para insistir en un universo fantástico, irreal.

HUGO GARCÍA ROBLES
El País Cultural, núm. 283- viernes 7 de abril, de 1995

 

Hugo García Robles (Montevideo, 1931), Poeta, ensayista, crítico literario. Fue Director de Monte Avila Editores, Gerente de la Biblioteca Ayacucho, y asesor Cultural de la RAI. Publica con su nombre y con el seudónimo Sebastián Elcano.

       
 

 

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