Diario El pueblo

 

LEONARDO GARET, HOMBRE DE LETRAS

 

Presentación de Palabra sobre Palabra. De izquierda a derecha, Leonardo Garet, Napoleón Baccino y Marosa di Giorgio.

Presentación de Palabra sobre Palabra. De izquierda a derecha, Leonardo Garet, Napoleón Baccino y Marosa di Giorgio.


Por Napoleón Baccino

Mas que referirme a este libro que estamos presentando, voy a trazar un perfil de Leonardo Garet, hombre de letras. Se me ocurrió que podía ser una buena idea, comenzar con un texto de Borges, que dice lo siguiente: " Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astro, de caballos y de personas. Poco antes de morir descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su propia cara". La imagen de ese hombre que se propone metafóricamente hablando, la difícil y ambiciosa tarea de dibujar el mundo, me ha parecido la mas indicada para presentar a Leonardo Garet y para introducir Palabra sobre palabra.

Leonardo, como el personaje de Borges, se propuso un día, hace ya mas de veinte años, dibujar el mundo con palabras, crear su propio mundo con palabras, en forma casi secreta, y también recrear otros mundos literarios, para servir en muy eficaz intermediario, entre el lector y aquellos libros y autores que lo inspiraron. Y comenzó a trazar su paciente laberinto de líneas, como decía Borges, cuando apenas tendría veinte años, con uno de sus libros secretos Pentalogía, que lleva uno de los mas curioso - aunque tal vez fortuitos - pie de imprenta que haya tenido ocasión de ver; dice así: "Este libro se terminó de imprimir el 24 de diciembre de 1972 " En una Nochebuena se terminó de imprimir Pentalogía , no se si fue una travesura del editor, o si realmente eran en esa imprenta muy trabajadores y muy poco uruguayos, como para estar allí imprimeendo Pentalogía, que después explicaré por qué llamo secreto, pero que ya les adelanto, él mismo utiliza esa palabra para definirlos.

Yo no lo conocía entonces, a través de este primer libro. Lo conocía a través de uno de 1978, cuando casi simultáneamente publicamos los dos, ensayos sobre Horacio Quiroga. El libro se titulaba austeramente, Obra de Horacio Quiroga y me dio la imagen de un Leonardo Garet ensayista sólido, pero ensayista. A partir de allí tuve a Leonardo además, como un inquieto profesor, crítico literario, (Recuerdo algunos artículos que llegaban desde "Tribuna Salteña" por 1979 u 80, creo que era, dedicados a la promoción de la cultura). Y luego con el paso del tiempo, publicando ensayos, sobre Vicente Huidobro, Sabat Ercasty, Amorim, y sobre todo, sobre Horacio Quiroga, pues ya habían pasado los años más difíciles de esa década, y apareció su prólogo a Los desterrados , que fue una coedición de universidades, de la Universidad del Norte, y la de Entre Ríos, y El sistema planetario de Horacio Quiroga.

Tenía por entonces, ya estamos en el 80 y tantos, un sólido prestigio, sin la menor duda, cimentado sobre todo, en los libros que he citado. Y recuerdo que hablábamos mucho de él, por ejemplo, entre otros, con Wilfredo Penco, que hoy nos acompaña, en las largas y quietas tardes del Departamento de Investigaciones de la Biblioteca Nacional. Estábamos apenas a 500 Km pero yo no tenía contacto personal con Leonardo. Yo ignoraba que esa Nochebuena del 72 había aparecido su primer libro, y que en el 75 en Caracas, publicó Primer escenario. Así como luego ignoraría la aparición en 1988 de otro poemario Pájaros extranjeros . Desconocí la existencia de esos libros, porque por algún misterioso motivo que me gustaría que Leonardo explicara esta noche, se había planteado él mismo esos libros como secretos. Él lo dice: "Este es un libro antológico y un primer libro ". Lo cual es, de alguna manera una paradoja. " Por diversos motivos editoriales y personales, mis libros de poesía tuvieron una divulgación casi secreta. Quisiera que éste, compuesto de una parte antológica y de poemas inéditos, pudiera ser considerado mi primer libro ". De verdad me gustaría conocer cuáles fueron las peripecias personales y editoriales que hicieron que estos libros permanecieran casi secretos.

Así que cuando me encontró con Leonardo Garet de carne y hueso en una calle de Artigas, seguí ignorando esas líneas laberínticas - por lo ocultas, no por otros aspectos semánticos - y me encontré con el ensayista, con el profesor incansable, en la tarea de llevar su palabra a Artigas, Bella Unión y Salto, y en frecuentes escapadas, al resto del país.

A raíz de ese encuentro conocí dos libros que me impresionaron mucho. Uno, titulado Viaje por la novela picaresca, un breve, concentrado, y estupendo trabajo sobre las principales características de la Picaresca, sobre todo estudiando aspectos estructurales, como puede ser el peso del narrador en primera persona en el resto de la estructura de ese tipo de novela. Como tengo una particular afición a la Picaresca, pensé reseñar ese libro en un diario de la Capital, porque lo consideraba un acto de justicia, porque era muy buen libro volvía a ser casi secreto: no lo recordaba en las librerías más corrientes de Montevideo.

Junto con él recibí, para mi sorpresa pero confirmando que me encontraba ante un ensayista serio y con planteos originales, su Literatura de Salto, un volumen de mas de 400 páginas en el que Leonardo selecciona, ordena, introduce, ubica, autores y obras de su Ciudad, remontándose a los orígenes.

Un libro de referencia, de consulta, y también de lectura, porque antologiza abundantemente a esos autores, realmente imprescindibles.

Y entonces pensé en reunir ambos libros en esa reseña que nunca llegué a escribir, porque cuando estaba por hacerlo, me llegaron los libros secretos, las primeras ediciones de Pentalogía, y de Máquina final. Y a las pocas semanas, un libro de cuentos. Los hombres del agua sobre el que se tiran apenas 50 ejemplares. Esta vez conozco el caso: fue víctima de una defraudación del editor, que como necesitaba quedarse con el papel de un tiraje mucho mayor, imprimió 50, y justificó el papel como la rebaja que había obtenido. Otra vez la suerte, la mala suerte en este caso, lo convertía ahora en un cuentista secreto, porque este libro, naturalmente no circuló. Tuve la fortuna que me llegara un ejemplar. Y entonces, ese paciente laberinto de líneas, parafraseando la frase de Borges, que trazaba el verdadero rostro de Garet, rostro de un hombre de letras con mayúscula, fue dibujándose. Resulta que no solo transitaba con rigor, con seriedad y con amenidad el ensayo, sino también como acabo de decirlo, el cuento. Y fundamentalmente, ahora me enteraba, la poesía.

No es frecuente, por otra parte, en estoy tiempos de especialización cada vez mayor, aún en el terreno de las artes, encontrarse con un autor tan completo, tan abarcador, en el mejor sentido de la palabra

En cuanto al libro que presentamos hoy, Palabra sobre Palabra, de verdad que no me sentiría cómodo extendiéndome en una exégesis sobre el mismo, en primer lugar porque no soy poeta, y como crítico más accidental que otra cosa, me he dedicado fundamentalmente a reseñar libros de narrativa, puesto que es el género que mas me interesa. Y tampoco sería necesario, puesto que aquí tenemos a Marosa que va a hacer la introducción mucho mejor que yo. Simplemente quería decirles que cautela mía no tiene nada que ver con el juicio que me merece el libro.

Es, sin duda, Palabra sobre palabra, un libro maduro, riguroso, un libro rico en imágenes, que, se despliegan por esas asociaciones fantásticas de la poesía. Hay varios aspectos que me interesan, aunque no voy a extenderme en ellos. Aspectos como por ejemplo, los que bucean en los orígenes mismos de la vida, en uno de mis poemas preferidos que es " El Carbono ". Yo creo que, Palabra sobre palabra es un excelente libro de poemas, no me siento capacitado para fundamentarlo, porque me cuesta lidiar con el lenguaje de la poesía: yo estoy mas acostumbrado con el lenguaje mas transparente de la prosa; la poesía tiene un lenguaje de un espesor muy propio, muy singular. que se resiste a todo análisis y que vuelve a recordarme otras palabras de Borges, aquellas que dicen: " misterioso ajedrez el de la poesía ". Sin duda estamos ante un libro no sólo maduro, sino que va a marcar un hito en la carrera polifacética de este gran hombre de letras, literato en el mejor sentido de la palabra, el salteño Leonardo Garet.

NAPOLEON BACCINO PONCE DE LEON
EL PUEBLO - Salto, sábado 21 de diciembre de 1991

 

Napoleón Baccino Ponce de León, Montevideo, (1945). Narrador y crítico. Periodista en diversas publicaciones de América Latina. Horacio Quiroga: itinerarios (1979), Maluco: la novela de los conquistadores (1989), Un amor en Bangkok (1994).

       
 

 

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