
Traduçâo: Nadja Boelter
Se for necesario, abaixarse um pouco, empurrar o título para cima. Debe-se poder estar na galería feita de poemas de diferente altura com a naturalidade de encontrarsse com o autor e leerme juntos.
Serán ladridos
o convocatorias
me levanto paso a paso
con mi memoria de la casa en los pies tanteando
para no caer
en dientes o alabanzas
La noche es plena
siempre es demasiado lo que falta
Hay luces de otros días
que iluminan
en el hoy los espejos
nos confunden
Y hay un filo
que quiere cortarme por la mitad
y dejarme de este lado
abandonado y seco
el cuerpo.
Serâo latidos
ou convocaçôes
me levanto passo a passo
com a memória de casa tateando os pés
para nâo cair
em dentes ou elogios
A noite é plena
sempre é demais aquilo que falta
Existem luzes de outros dias
que iluminan
no hoje os espelhos
nos confundem
Existe um fio
querendo me cortar pela metade
é deixarme deste lado
o corpo
abandonado e seco.
Ni venado ni tigre ni foto de monte
me dan el paisaje salvaje
de tus ojos
Vaya divagación
si ni un gnomo
te nombra
Estás perdida
Fuera de montaña y de lago
estás sucia de calle
y de horas extrañas
Te queda buscar
el refugio feroz de mis brazos
con espinas
Por los puertos del mundo
nacen vegetaciones de hierro
Te queda la piedad de las cosas
domésticas
y avivar el fuego que consume a mi cuerpo.
Nem veado nem tigre nem foto de mato
me dâo a paisagem selvajem
de teus olhos
Va divagaçâo
se nem um gnomo
te nomeia
Estás perdida
Fora de montanha e de lago
estás suja de rua
de horas estranhas
Te resta buscar
el refúgio feroz dos meus braços
com espinhas
Pelos portos do mundo
nascem vegetaçôes de ferro
Te resta a piedade das coisas
domésticas
e animar o fogo que consome o meu corpo.
No es que muera cuando veo funerales
la muerte pasa y se levanta
vertical
mi vida
pero ningún quehacer me saca
de ese cortejo
voy pateando por la calle una pelota
cuando no sabía
que me seguían funerales
y tengo cuatro años
y también cincuenta
y un día
que no puedo pensar.
Nâo que morra quando vejo funerais
a morte passa e se levanta
vertical
minha vida
mas nenhuma tarefa me tira
desse cortejo
vou chutando uma bola pela rua
no momento nâo sabia
que funerais me seguiam
e tenho quatro anos
e tambén cinqüenta
e un dia
que nâo posso pensar.
Grupo Literario de Artiga, Unión de fronteras Livramento-Rivera, Artigas- Quaraí
GT Thomaz
2001
Publicaçâo Grupo Literario de Artigas
Unión de Fronteras Livramento-Rivera
Artigas- Quaraí.
Nadja Boelter (Quaraí, Brasil), profesora en colegios de su ciudad natal y en la Universidad de Santa Catalina. Autora de A hora do anjo (2000).